Cien años después de su primera edición, el Reale Seguros Open de España acabó hablando en italiano por primera vez en su historia. Francesco Molinari, componente destacado de la nueva saga de jóvenes y pujantes transalpinos, sobrevivió a cuatro jornadas de lucha sin cuartel, a muy cambiantes condiciones meteorológicas y a la competencia de un nutrido grupo de jugadores en la recta final del torneo, aspirantes objetivos a un título codiciado del que participaron con enorme fuerza Alejandro Cañizares y Pablo Larrazábal, empatados en la segunda plaza. Fotos: Luis Corralo