Carlota sigue en solitario en Tenerife
Carlota Ciganda se ha convertido en la esperanza española en este Tenerife Ladies Match Play al que sólo le resta una jornada de taquicárdicas emociones, una ronda definitiva, reservada exclusivamente para las ocho supervivientes de las eliminatorias previas en este Golf Las Américas, en la que la joven navarra, en su debut como profesional, se enfrenta a jugadoras con el zurrón bien cargado de éxitos. Fotos: Felipe Pérez
Carlota Ciganda se clasificó para disputar la ronda definitiva a base de perseverante resistencia, el camino obligado en esta nueva etapa de su vida deportiva. “Vaya sufrimiento”, expresó con sentida naturalidad nada más doblegar a una correosísima Beth Allen que se defendió como gato panza arriba hasta el último suspiro antes de que la española certificara su acceso al reducido grupo de jugadoras con opciones de alcanzar la gloria en el bello recorrido de Golf Las Américas.
Le acompañarán en el preciado objetivo las australianas Nikki Garrett y Frances Bondad, las inglesas Rebecca Hudson y Danielle Montgomerie, las galesas Becky Brewerton y Lydia Hall y la sudafricana Lee-Anne Pace, una buena concentración de estrellas que pone en evidencia que la empresa, para quien gane, será tremendamente ardua y complicada.
Para ir abriendo boca, la norteamericana Beth Allen, su rival en los octavos de final, introdujo a Carlota Ciganda por la senda del padecimiento. La navarra tuvo que recurrir, como en ella es habitual, a todo un despliegue de habilidades golfísticas para calmar su derroche continuo de agrevisidad extrema desde los tee de salida, donde en muchas ocasiones gana decenas de metros pero donde, por efecto perverso de cualquier mínima desviación, su segundo golpe se convierte en una aventura extrema.
Ejemplo de entereza, Carlota Ciganda tomó ventaja en el 2 antes de ceder en el 3 –bola fuera de calle– y volver a tomar ventaja en el 8 y, sobre todo en el 9, uno de los puntos de inflexión de la eliminatoria al meter un putt desde 9 metros. Con dos hoyos de ventaja en ese punto, el duelo se convirtió en una sucesión de réplicas y contrarréplicas que parecía llegar a su fin en el 17, momento en el que, con todo en contra, Beth Allen sorprendiera con un putt certero desde 8 metros que volvía a dejar la eliminatoria pendiente de un hilo.
La norteamericana, a lo suyo, planteó a la española la máxima exigencia posible, acciones certeras replicadas con otro birdie maravilloso por parte de Carlota Ciganda que, en su coqueteo continuo con el riesgo, eludió por poco el agua de la derecha antes de entrar en green y anotar un putt de casi dos metros.
Peor suerte corrió Tania Elósegui, la otra española presente en octavos de final, eliminada por Danielle Montgomerie por 3/2 en un duelo equilibrado hasta el hoyo 13, donde la inglesa encadenó dos aciertos consecutivos que resultaron a la postre definitivos para acceder a la gloriosa jornada final, esa en la que la joven Carlota Ciganda ejercerá de pujante contrapunto al poder establecido.
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