Los viejos rockeros dominan Turnberry
Miguel Ángel Jiménez, en el mejor inicio de sus 17 Open Británicos, lidera este tercer torneo de Grand Slam con una increíble vuelta de 64 golpes. Uno por detrás dejó a los americanos Tom Watson y Ben Curtis.
A los pies de las ruinas del castillo del primer rey escocés, Robert de Bruce, Miguel Ángel Jiménez completó hoy una vuelta mágica, histórica en su curriculum particular, en este 138º Open Británico que se está disputando en el campo de Turnberry, el links quizá más auténtico de todos los que acoge un Open.
Con sus 64 golpes (-6) apagó el eco de una leyenda, la del veterano Tom Watson, ganador del primer Open en este campo en 1977, ¡hace 30 años! Watson lideró el torneo la mayor parte del día mientras las televisiones del todo el campo reproducían las imágenes del aquel duelo bajo el sol de 1977 entre Watson-Nicklaus, dos monstruos de los del verdad, no del Lago Ness. Los ordenadores echaban humo, tiraban de estadísticas y de memoria hasta que a la chita callando llegó este malagueño ‘bonne vivant’ que con unos primeros hoyos en 31 golpes, a los pies de las ruinas del castillo del rey escocés del siglo XIII firmó cuarto birdie del día y amenazaba la cabeza del torneo.
“Turnberry es un link complicado y aquí, más importante que la pegada es la estrategia y la experiencia. Hay que pensar cada golpe. Ya antes de llegar al Tee del 1 sabes lo que tienes que hacer, eso no quiere decir que siempre salga; pero cuando la bola va allí donde la quieres enviar.... ¡uff! Es un gozada”, dijo el de Churriana, dando una profunda y satisfactoria calada a su gran cigarro.
Y de mucha paciencia tuvo que tirar el malagueño que iba tan enfilado hacia la cabeza que tuvo que esperar en muchos hoyos al partido de delante, que frenaba sus ansias de bandera. Una de sus esperas fue en el hoyo 10, al pie del famoso faro de Turnberry y allí estuvo un rato, mirando al mar y a las ruinas del castillo. Inspirándose quizá.
“Estamos en Escocia, la cuna del golf, y cuando sale un día tan bueno como éste hay que disfrutarlo, y las vistas desde el hoyo 10 son maravillosas”, comentó el ‘Pisha’ sin complejos. Parece que el espíritu del rey Escocés tocó su ‘bravo corazón’ y le inspiró para salvar dos pares complicados en el 11 y 12, y para embocar dos birdies finales de leyenda, sobre todo el del 18 de más de 10 metros y que levantó una ovación de las gradas.
“El público aquí es espectacular. Muy entendido, muy animoso, te muestra mucho respeto. La verdad es que me siento como en casa”. Cal y arena para los españoles
Cal y arena para los españoles
La primera jornada del Open Británico fue muy diferente para los cinco españoles que compiten en Turnberry, En general, fue positiva, sobre todo por el liderazgo de Jiménez. Sergio García terminó al par del campo; uno menos para Gonzalo Fernández-Castaño y uno más para Álvaro Quirós. El peor resultado fue para Pablo Larrazábal que terminó con 79 golpes (+9) y muy enfadado consigo mismo.
Pese a que García llegó a estar con dos golpes menos a falta de tres ellos, en un ejercicio de gran madurez valoró la vuelta de postiva. “Me he equivocado en un par de golpes, he tenido un par de swings malos, pero en general he jugado más sólido. La pena ha sido que a falta de tres hoyos y con –2 en el marcador haya terminado al par. Un mal drive que se me ha ido por la derecha, un aproach que ha terminado en el agua y se fue todo el trabajo del día. Pero también ha habido cosas positivas en el juego que debo mantener y perfeccionar loas errores”, dijo Garcia, impresionado por la vuelta de Watson. “Ha sido espectacular. Increíble verle jugar así y muy bonito por todo lo que representa en este campo”.
Álvaro Quirós terminó ‘calentito, muy calentito’, como él mismo dijo. Tras terminar los primeros hoyos bajo par (-2), el doble bogey del 12 dejó las cosas al par y el bogey al 18, ‘muy tonto’, le puso con números azules en su marcador. “Ya no dije a principio de semana: no estoy jugando como a mí me gusta ni tampoco me gustan los links. Venía muy contenido, pero en un día como hoy, con sol y sin viento, tenía que haber hecho algunas menos. En el hoyo 17 he perdido la concentración. Después de un golpe perfecto llegó a mi bola y por perder la calle dos metros, ‘injugable! He salvado el par cuando era un hoyo de birdie y ya me he calentando en el 18 y el bogey ha sido justo porque he jugado muy cabreado y sin control”. El objetivo del gaditano es pasar el corte, algo que no ha hecho en ninguno de los Grandes que ha jugado este año.
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