Jiménez, un pura sangre para la Ryder
Si quedaba alguna duda de que Miguel Ángel Jiménez debía de estar en el equipo europeo de la Ryder Cup, este domingo quedó despejada gracias a su sólida victoria en el Master Europeo de Crans Montana. Tres victorias en la temporada le avalan como el jugador más en forma del Circuito europeo y con su experiencia, será sin duda, el espíritu que necesita el joven equipo de Colin Montgomerie.
Había tres torneos a los que Miguel Ángel Jiménez quería hincar el diente: Dubai, Francia y Suiza, confesaba el malagueño tras su victoria en el Masters europeo, su primera en Crans-sur-Sierre, la número 18 de su palmarés profesional. Ya tiene los tres.
"Tengo 46 'tacos' y, a pesar de que debería estar de vuelta, sigo en el candelero y no me puedo quejar", declaró el malagueño Miguel Ángel, tras 22 ediciones intentando ganar en Suiza.
"Ya era hora! A este torneo le tenía muchísimas ganas y por fin lo he conseguido. Estoy feliz, esta victoria me ha hecho mucha ilusión. Llevo 22 años en el Tour y nunca he fallado en Crans, es el torneo que más veces he jugado", señaló el andaluz.
"Había tres torneos a los que quería hincarle el diente desde hace tiempo y parece que se resistían, y este año he conseguido los tres: Dubai, Francia y Suiza. En ellos he sido segundo varias veces y muchas Top 10, y los tenía entre ceja y ceja", afirma Jiménez.Para Jiménez, las temporadas de 1999, 2004 y 2010 han sido "las tres mejores" de su carrera. "Magníficas, pero no las puedo comparar. Tal vez ésta sea algo más especial", apunta.
"Llegué a Crans-sur-Sierre 'reventao': cinco semanas seguidas es mucho tute y el coco no da para más. Hoy he comido con mi madre, como hago todos los lunes, pero el martes me apalanco en el chiringuito y de ahí nadie me va a mover. Sólo sueño con el chiringuito y unas sardinas, y luego más sardinas y más chiringuito. Necesito un buen descanso", explica el campeón andaluz.
Sobre la ronda final, Jiménez aclara que salió a jugar "muy tranquilo". "Iba haciendo 'birdies', aunque Molinari también iba jugando muy sólido. De repente, se ha dado la vuelta la tortilla. Me he visto en una situación por la que he pasado algunas veces, que alguien venga por detrás y te 'robe la cartera', como yo mismo he hecho en alguna ocasión. En ese momento parecía que Molinari venía montado en un pura sangre y a mí me faltaba el aire".
"El hoyo 16 fue decisivo. Yo sólo le llevaba uno de ventaja, la bandera estaba muy difícil, pero di un segundo golpe impresionante para dejarla a dos metros. ¡Y dentro! Molinari hizo 'bogey' y conseguí distanciarme. En el 17, la metí desde tres metros para 'birdie' y asegurarme el trofeo. No quería irme a Málaga sin él. Esta vez no".| Comentarios |
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